FUGA DE CEREBROS 2:
La segunda entrega de esta exitosa película, dirigida esta vez por Carlos Therón, nos ofrece de nuevo un film que cumple el principal objetivo que se propone: hacer reír. Por lo demás es una película simple y de trama previsible Al igual que en la primera entrega, nos encontramos una película entretenida,sin más, sin ánimo didáctico ni complejidades. Vuelve a la formula que tanto éxito le reparó en Fuga de Cerebros: humor sencillo y buenos personajes.
Esta, no se puede considerar una segunda parte al uso de Fuga de Cerebros. Realmente no hay una continuación de la anterior. Sigue el mismo esquema, casi los mismos personajes y una trama muy similar. Alfonso (Adrián Lastra), hermano de Emilio (el protagonista de la primera parte), se enamora de una estudiante de Veterinaria (Sara), en el Carrefour en el que trabaja. Ahí vuelven a escena el pintoresco grupo de amigos, que también aparecieron en la primera y que tanto juego aportan a la película. Estos formados por el Chuli (Alberto Amarilla), el Cabra (Canco Rodríguez), Corneto (Pablo Penedo) y Gorka Lasaosa (el Ruedas), convencerán a Alfonso para viajar a Harvard en busca de su amor, la cual va a estudiar en la prestigiosa universidad estadounidense. Una vez allí, el protagonista encontrará al verdadero amor de su vida, Martha (Patricia Montero).
Así, adaptando las comedias juveniles norteamericanas, al cine español, aseguran comedia pura y dura. No exenta de un humor escatológico, en ocasiones excesivo, que tan fácil consigue soltar una carcajada al público. Es una especie de American Pie, a la española. A muchos no gustará, pero siempre será un cine con tirón en pantalla.
De lo mejor, de nuevo, el reparto. Otra vez la inocencia de el Chuli o el humor "gitano" de Canco Rodríguez aportan un plus de calidad a la película. También es de destacar la aparición de el Langui, el cual tiene una aparición menor de la que se esperaba; y finalmente la de David Hasselhof, que solo al final se mostrará en pantalla, más como reclamo, ya que su papel carece de importancia.
El final de la película, previsible, dónde todo acaba como se esperaba. No esperen ningún giro argumental, ni nada por el estilo. El director tampoco lo desea. Quizá en eso está su secreto, para volver a ser seguramente, un éxito en taquilla.
Publicado por Adrián Pascua
Publicado por Adrián Pascua


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