"ROUTE IRISH"
Cuando
Hollywood ya había inundado nuestras pantallas con decenas de
películas sobre la guerra de Irak con el mismo planteamiento, Ken
Loach y su guionista de siempre, Paul Laverty, se proponen
presentarnos una visión de la guerra moderna que el capitalismo está
imponiendo, en la que son las empresas las que llevan a luchar a los
combatientes, mientras los gobiernos occidentales anuncian la
retirada de tropas con el objetivo de conseguir un puñado de votos.
Paul
Laverty escribe un guión potente y sin fisuras, que Loach lleva a la
pantalla con su habitual sobriedad y brío. Ambos forman un tándem
ganador que han sido capaces de crear obras como "Tierra y
libertad" o "Mi nombre es Joe". Su coherencia como
artistas les ha llevado a ser adorados por sus incondicionales fans y
criticados por sus detractores, que afirman que su cine está
tremendamente politizado y que la realización de Loach es demasiado
aburrida.
Esta
nueva visión de la guerra de Irak nos acerca el problema de los
contratistas americanos, que actúan como cowboys en Irak, sin tener
que responder de sus actos ante ningún país y que se olvidan de lo
recogido por el tratado de Ginebra. El dúo de guionista y director
pretenden mostrarnos esa realidad para remover nuestra conciencia
social, y para ello traen los coletazos de esa guerra a las calles de
una ciudad como Liverpool. En palabras del propio guionista "Cuando
la gente ve matanzas y torturas piensa, -eso pasa en Irak-, pero si
traes ese escenario a Liverpool, la reacción que provoca es mucho
mas intensa."
Pese
a que el tema de fondo es muy interesante, la historia superficial
que desarrollan es demasiado convencional. Dos buenos amigos
-interpretados por Mark Womack y John Bishop- se enrolan en una
empresa que proporciona seguridad en Irak. La gente que trabaja en
esta empresa solo tiene el dinero como ideal. Uno de los
protagonistas descubre actividades ilegales que pretende denunciar,
por lo que la empresa le envía a cubrir trabajos en la "Route
Irish", la carretera más
peligrosa del mundo. En esa carretera casualmente sufre un
"accidente". El otro protagonista, ya de vuelta en
Liverpool, tratará de desmontar la versión oficial oponiéndose a
todo y luchando contra viento y marea, enfrentándose a los grandes
tiburones de esas corporaciones, para denunciar a los verdaderos
culpables de la muerte de su amigo.
Aunque
el hilo argumental es demasiado lineal. El film acaba explorando la
naturaleza del alma humana cuando entran en conflicto el amor, la
venganza y la propia moral. Todo esto unido a la habitual entrega de
Ken Loach para denunciar las miserias del sistema en el que vivimos,
en el que el dinero mueve y corrompe todo.
Puntuación: 3/5
Fernando Muñoz Gómez.

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