Los superpoderes de Tom Cruise en "Jack Reacher"
“Esta vez sí, por fin Tom Cruise deja de ser un superman metido en el cuerpo de un hombre de apenas 1,70 de estatura y hará de su personaje algo creíble”. Este fue el pensamiento que extraje tras ver las críticas estadounidenses de Jack Reacher y con el que me dispuse a ver el film. Los periodistas americanos, que pudieron ver la película hace varios meses, resaltaban que, tras sus últimos papeles en Noche y Día y la cuarta entrega de Misión Imposible, por fin Tom Cruise cambiaba de registro hacia algo más ‘natural’.
La realidad aplacó a la expectativa. Cruise no hace de agente secreto, ni de asesino a sueldo perfecto, ni de ninguno de sus más famosos personajes, sin embargo, por misterioso que parezca, mantiene los “superpoderes” que caracterizaban a todos ellos.
Cruise interpreta a un investigador militar, lo que en el argot es un Policía Militar de toda la vida. Pues bien, pese a ser un investigador del ejército (centrado en asuntos internos), es capaz de enfrentarse él solo a una banda de matones a la puerta de una discoteca, o de acabar con toda una mafia que va huyendo de estado en estado, o de escapar de la Policía corrupta del Condado que trata de matarle… Y todo sin despeinarse y sin cambiar el (hierático) gesto.
¿Y por qué es tan poderoso este pequeño investigador?, se deben preguntar sus enemigos. Pues según deja entrever el director, Christopher McQuarrie (mero títere de un Cruise que además produce la cinta) es por el excelso sentido de la justicia del protagonista, además de por la fuerza de un amor con la coprotagonista –Rosamund Pike– que nunca llegan a consumar, excepto por un tierno beso al terminar las tediosas 2 horas y pico que dura el film. La búsqueda de la justicia (lo que en Europa llamaríamos venganza), el amor puro con la protagonista y, como no, la religión, son los motores que empujan a Jack Reacher en una mímesis tan perfecta que ya no se sabe quién es el personaje y quién el actor metido a eminente cienciólogo.
Puede que sea por defecto del que escribe, pero siempre que veo a Tom Cruise no dejo de pensar en su labor –muy reconocida– como «evangelizador» de su nueva religión. En el momento en el que se estrene en España este Jack Reacher coincidirá en cartelera con la genial película que Paul Thomas Anderson acaba de estrenar, The Master, sobre la vida del fundador de la iglesia de la Cienciología .¿Qué que tiene que ver una cosa con otra? Pues a parte de que es más «ciencióloga» la película de Tom Cruise que la de Anderson, hay un discurso metido con calzador a mitad de Jack Reacher en el que Tom Cruise declama un texto que apostaría la mano a que en más de una vez se ha dicho en una iglesia de este culto. Y, para rematar, termina sus líneas con una cita que dice, palabras casi textuales: «Cuántos de aquí pagarían por saber lo que yo sé, por ser como yo soy»
El mejor punto: A diferencia de otras películas de este género, encorsetadas en la moda de “los 90 minutos”, Jack Reacher aprovecha sus más de 2 horas para desarrollar minuciosamente cada línea de guión
El peor punto: Que esas dos horas, desgraciadamente, se hacen insoportables en más de un momento. Se puede desarrollar detalladamente un guión sin perder por ello el ritmo narrativo
Puntuación: 2/5


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